Nuestra historia

Creada en el campo.
Pensada para el juego.

BirdiePot nació de una idea sencilla: dejar que la tecnología se ocupe de los detalles para que el golfista siga concentrado en su partida.

Todo empezó después de una partida de golf. Una vez guardados los palos, aún quedaban resultados por transcribir, cálculos por comprobar y recuerdos dispersos en una hoja de Excel.

Aquella noche surgió una pregunta muy sencilla: ¿por qué una aplicación no podía ocuparse discretamente de todo eso mientras los jugadores seguían concentrados en lo esencial — su partida?

BirdiePot nació de esa idea. Primero, para registrar rápidamente los resultados y conservar la historia fiel de cada partida. Después, para calcular Stroke Play, Stableford y Match Play, acompañar al jugador en el Apple Watch y permitir a quienes lo deseen compartir un bote entre amigos.

«Sigue en el juego.
BirdiePot se ocupa del resto.»

La ambición nunca fue añadir otra aplicación más al golf. Fue hacer que la tecnología desapareciera en el momento en que comienza el juego.

Una tarjeta personal o una partida compartida. Un campo conocido o descubierto esa misma mañana. Con o sin conexión. BirdiePot conserva lo que importa, sin ocupar nunca el lugar del golf.